Back


CADA SISTEMA ES UN "TRAJE A LA MEDIDA" para los locales que protege: es necesario valorar atentamente el tipo de riesgo y las necesidades del usuario para preparar un sistema apropiado.

La protección externa es muy útil como alarma previa contra la agresión, cuando hay personas dentro de los locales, pero ésta no ha de activar directamente las sirenas, ya que las posibilidades de alarma accidental en exteriores son elevadas.
La protección perimétrica señala la violación de los puntos de acceso a los locales, mientras que la volumétrica indica la presencia del intruso en el local: juntas constituyen una doble barrera que puede activar directamente todos los dispositivos de alarma, es decir, sirenas y transmisores telefónicos automáticos para llamadas de socorro.

Los dispositivos de alarma han de poseer una eficacia local para obtener la disuasión del intruso y, simultáneamente, advertir al exterior; éstos son los objetivos fundamentales de un sistema de alarma. Se necesita, por lo tanto, distribuir con equilibrio los detectores y los dispositivos de alarma del sistema, incluyendo, al menos, 1 sirena externa + 1 interna por cada 4 detectores instalados, ya que la completa inversión en mecanismos de detección y control no aleja al posible intruso, por lo cual resulta ineficaz si no permite crearle una situación de verdadero pánico, que se obtiene fundamentalmente con las sirenas ubicadas dentro del local.